Uno quiere volar, el otro
quiere ser solo el vuelvo.
Yo los he visto hundirse,
tras las plumas en llama.
El amanecer es una brisa
incendiando días sin alas,
como los dos que se aman
sin prisa por las mañanas.
miércoles, febrero 12, 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
PALABRITAS AL VIENTO
Éramos como dos palabritas sueltas emprendiendo la épica del viento y, en el vuelo, aprendimos a amar; versos quebrados, dispers...
-
No tengo más ganas que las de dejarme llenar los pulmones de aires, y las de seguir escribiéndote aunque ya no me leas... ni siquiera para...
-
Nunca hubo lluvia que no inundara su mirada ni cuartos deshabitados por la desesperación; así la conocí... con esos párpados de lágrimas y u...
-
El poema se fugó, dejando una estela de ausencia a su paso. Ahora solo quedan en carnes vivas las cosas tu mirada tu sonrisa esa voz sin mel...
No hay comentarios:
Publicar un comentario