Bien no sé qué ha sido
de las paredes que hasta ayer
abrigaron nuestras sombras,
hoy que todo es manchas
y mohos de noches pasadas.
Las paredes se han ido...
las puertas, las ventanas
todo... tras de tu sombra.
Solo queda un faro encendido
en la calle donde nos quisimos.
miércoles, febrero 12, 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
PALABRITAS AL VIENTO
Éramos como dos palabritas sueltas emprendiendo la épica del viento y, en el vuelo, aprendimos a amar; versos quebrados, dispers...
-
Arthur Fleck escribe en su bitácora de bromas, reflexiones y desatinos, el simulacro de un poema que, como nunca ni nadie, me...
-
Mientras ese desahuciado intento de astro titilante brilla allá arriba, aquella triste y fascinante mariposa de la noche revolotea más...
-
Vos recogiste con ternura pedacitos de mí por todas partes y me volviste a armar nuevamente, hombre, barro y voz, en tu mirada; y me hici...
No hay comentarios:
Publicar un comentario