Pero... aún debo ejercitarme
en toda clase de imbecilidades.
Cargo con una sed mitológica,
salvaje como pocos, asesino.
Me he soñado corriendo furtivo,
entre los árboles del bosque azul
despedazando ilusiones infectas,
frente a la inocencia de los niños.
viernes, febrero 14, 2014
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