Es tarde,
debo dormir
el sueño de los idiotas.
Me cansé
de agotar los verbos
en el fondo del vacío.
En mi jardín
de estrellas muertas
se ha congelado una flor.
El viento la batía
cual mariposa del silencio
en los campos mis noches.
El día amanecía
y yo como un Lazarillo
lo acompañaba hacia el ocaso.
He soñado demasiado,
es hora de dormir callado
entre mis sábanas vacías.
sábado, febrero 15, 2014
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