Bien deberías saber que te quiero
cuando mis labios diluvian a besos
y el firmamento de tu mirada
se puebla todo de dulces silencios
yo sé que te quiero al besar tus manos
pero también, al absorber tus sombras,
como lo hace un sediento en los desiertos;
y tu nombre me sabe a sol
y tu cintura me sabe a cielo
tus senos...
tus senos me saben a gusto y disgusto
y los excesos no son sino un padecer
y este amor una muerte que no curar.
miércoles, febrero 12, 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
PALABRITAS AL VIENTO
Éramos como dos palabritas sueltas emprendiendo la épica del viento y, en el vuelo, aprendimos a amar; versos quebrados, dispers...
-
Arthur Fleck escribe en su bitácora de bromas, reflexiones y desatinos, el simulacro de un poema que, como nunca ni nadie, me...
-
Mientras ese desahuciado intento de astro titilante brilla allá arriba, aquella triste y fascinante mariposa de la noche revolotea más...
-
Vos recogiste con ternura pedacitos de mí por todas partes y me volviste a armar nuevamente, hombre, barro y voz, en tu mirada; y me hici...
No hay comentarios:
Publicar un comentario