Yo solo sé amar
como la llama ama al leño;
no te me acerques
si no estás dispuesta a arder.
Te lo digo, con la sinceridad
que solo es capaz el incendio.
No seas ingenua, mujer,
que de mis quemaduras
no curaras, ni con la gracia
de los próximos diluvios.
martes, agosto 12, 2014
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