Yo quería ser una odalisca de siete senos
madre de hijo pródigo de un imperio.
¡Oh, noches de infierno!
Si tan solo existiera el cielo
y no este vil incendio en mi cabeza.
Yo puse a disposición de los vientos
todos los secretos de la antigua raza.
Ya poco y nada importaba eso. Las pirámides
han sido comulgadas a la fe cristiana
y ya no puedo llorar, me he secado por dentro.
Si tan solo mis antepasados
se hubieran reivindicado entre bandidos rurales
otra sería la fuerza en mi sangre innoble
y no esta herencia de pobres campesinos.
En fin, hay que continuar con la vida
alistarse para llegar temprano al trabajo.
Esto... esto no ha sido más que una fantasía.
jueves, mayo 22, 2014
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