miércoles, febrero 04, 2015
Sonrisas en llamas
Mi sonrisa, destinada a tu vientre de mariposas,
bulle en el aire dispuesta a devorar tus noches,
y a hacer de tus labios sus propias alas de fuego.
La primavera en tus senos era un cántico de sal.
Nuestras formas se acoplaban bajo las sombras;
y el silencio quebrado al galope de los gemidos
era cual sinfonía templada al rigor de los vientos.
Tu sonrisa, fulgor de alas, era una flor en llamas.
Éramos sonrisas ardiendo, esperando por el día,
fundidos en abrazos más allá de nuestras pieles,
y un tanto más acá de todos nuestros conceptos.
Nuestra materia... era una con el universo vasto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
PALABRITAS AL VIENTO
Éramos como dos palabritas sueltas emprendiendo la épica del viento y, en el vuelo, aprendimos a amar; versos quebrados, dispers...
-
Arthur Fleck escribe en su bitácora de bromas, reflexiones y desatinos, el simulacro de un poema que, como nunca ni nadie, me...
-
Mientras ese desahuciado intento de astro titilante brilla allá arriba, aquella triste y fascinante mariposa de la noche revolotea más...
-
Vos recogiste con ternura pedacitos de mí por todas partes y me volviste a armar nuevamente, hombre, barro y voz, en tu mirada; y me hici...

No hay comentarios:
Publicar un comentario